miércoles, 5 de octubre de 2011

Canciones para mi muerte: Una revisión del folc. Capítulo I.

Esta es la primer entrega de lo que será una recopilación casi ilimitada sobre el folc en una de sus intepretaciones más puras y más estilistas del genero cultural, hablamos de la música folc. A diferencia de otros estilos musicales, el folc no consigue ser un estilo concreto, si no que este se ve adulterado por la filosofía que transmite y por las diversas interpretaciones. Tango, zamba, saya, canción de protesta, etc, estilos muy distintos entre sí pero que tienen en común el mensaje del pueblo, la voz del pueblo, el mismisimo folc.

La primer canción de esta colección es "Gracias a la vida" de Violeta Parra.
No pretendo darle más o menos importancia a las canciones que voy a postear, si no que el orden es determinado por una mera aleatoridad o por algún hecho particular, en este caso la primer entrega va en caracter de conmemoración por otro cumpleaños más de Violeta.
"Gracias a la vida" es más que una canción, es uno de los últimos pensares de Violeta antes de que decidiera acabar con su vida, y que complejo, paradójico e inmenzo es el hecho de oir como una persona le canta a la vida agradeciendo por todo aquello que ésta le ha entregado sin importar aquellos malos pasares, que incluso le consumieron aquella vida.



Letra:

"Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros que, cuando los abro,
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado
y en las multitudes el hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
graba noche y día grillos y canarios;
martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
y la voz tan tierna de mi bien amado.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro:
madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano;
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto,
y el canto de ustedes que es el mismo canto
y el canto de todos, que es mi propio canto.

Gracias a la vida que me ha dado tanto."

3 comentarios:

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  2. "Nadie es profeta en su propia tierra" es tan cierto como increible. Imaginar que ella terminaria suicidandose tras la incesante busqueda de algo que durante toda su vida intento encontrar y que era simplemente el reconocimiento del pueblo que la acogia. Se hace dificil imaginar como cada vez se hace mas invisible aquella esencia que la mayoria de los pueblos latinoamericanos ha ido perdiendo con el pasar de los años y con la avance de la edad postmoderna, dejando atras muchas de las raices que yacen muy profundamente en nuestras tierras hermanas.
    Muy interesante y conmovedora cancion...

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  3. En esta propuesta de reivindicar al folc vamos a encontrarnos con más temas de Violeta, especialmente dos de los que me parece que retratan perfectamente a la chilena junto con "Gracias a la vida", agradecimiento, protesta y causa.

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