Tuve un "gran problema",
encontré una solución...
pero ¿una solución me pregunté?
la probé, la intenté, la esforzé,
pero la solución venció al problema, convirtiendose en otro problema.
Ahora me ví intentando buscar otra solución,
me sentía mas fuerte que ayer, había podido solucionar otro dilema,
pero esta vez, la solución no llegaba tan fácil,
y en el momento menos esperado había logrado otro triunfo!
Me sentía superior, podía resolver problemas sin demasiada preocupación,
ya no hacía falta que les prestara demasiada atención,
entonces simplemente dejaba que los problemas surjan,
porque sabia que de algun modo u otro llegaría esa tan ansiada salvación...
Paso un buen tiempo y ya se habia hecho costumbre mi forma de actuar,
hasta que me tope de cara con un problema que me resultaba conocido,
no era un problema nuevo ya lo habia vivido antes,
lo peor era no que sabia como resolverlo,
por mas que le diera las mil vueltas, no habia forma,
mayor fue mi decepcion cuando me di cuenta que a medida que pasaba el tiempo
podia entrar mas en profundidad y llegar a la conclusion de que era el mismisimo "gran problema"
y que la solucion que antes me habia salvado, ahora ya no tenia efecto, no tenia sentido,
me derrumbe en ese mismo instante,
caí en la cuenta que estaba en el mismo lugar donde habia arrancado,
que nada había avanzado,
que el "gran problema" seguía ahí tan latente como el primer momento...